¿Sabías que las licencias VTC existían antes de aparecer empresas como Uber o Cabify?

Las licencias VTC (Vehículos de Turismo con Conductor) son las autorizaciones que permiten ejercer la actividad de arrendamiento de vehículos con conductor, como indica su acrónimo.

Su uso hace unos años se limitaba principalmente al sector del ocio, eventos y/o lujo. Pongamos como ejemplo el alquiler de conductores de limusinas o de coches antiguos para ocasiones especiales. Hasta entonces la contratación del vehículo con conductor se realizaba por un amplio periodo de tiempo y los servicios de alquiler del vehículo se reservaban con bastante antelación.

Con la llegada de empresas como Uber o Cabify, el modelo se transformó al ser aplicado como modelo de transporte público. Surgió así un concepto más amplio de lo que suponía hasta la fecha alquilar un vehículo con conductor. Un gran cambio en el modelo que cubría otro tipo de necesidades y abordaba otros nichos de mercado. Lo que supuso una gran competencia directa hacia el sector del taxi y se iniciara un conflicto sobre la concesión y el uso de estas licencias.

Pero, ¿cuáles son las diferencias entre la licencias VTC y la de los taxis? Lo vemos a continuación.

Las principales diferencias entre VTC y los Taxis

Con respecto a las diferencias relativas al viajero, nos encontramos con que:

  • En una VTC, el viajero tiene que reservar previamente, pero puede hacerse en tiempo real y también tiene que pactar el precio a través de un servicio prepago. A diferencia del taxi, que aunque puede ser llamado con anterioridad también se puede coger a pie de calle y el servicio se abona una vez finalizado el trayecto.
  • El viajero tiene que contratar el viaje a través de una plataforma específica, las apps de las empresas VTC.
  • Los precios, aunque se pactan previamente, fluctúan en función de diversos factores, como la demanda, el día de la semana y la hora. Los precios en el sector del taxi están regulados, por lo que son más estables.

Las diferencias que afectan al conductor son:

  • Una persona puede adquirir de forma ilimitada el número de licencias VTC que quieran. A diferencia del taxi, donde una persona no puede adquirir más de dos licencias. Sin duda, una gran diferencia.
  • El precio de las licencias es significativamente muy diferente entre una licencia VTC y una de taxi, lo que implica una gran limitación a la hora de obtener una de taxi.

Conseguir una licencia VTC en la actualidad parece que no es un proceso sencillo, pero existen varias formas de hacerlo. Inmersos en pleno conflicto entre el sector del taxi y las VTC, aparecen continuamente cambios y nuevas regulaciones en cada una de las comunidades autónomas (que son las que tienen las competencias en este tema), que tratan dar solución a este eterno conflicto.

El principal problema es el ratio entre el número de licencias de taxi y VTC está fijado en 30 taxis por cada licencia VTC. Un ratio que no se ha cumplido y ha llevado en consecuencia, a paralizar nuevas concesiones de licencias VTC e impulsar las de segunda mano.

Licencias VTC nuevas y de segunda mano

Actualmente las licencias nuevas de VTC rondan los 5000€ (se ha encarecido significativamente en los últimos años).

Con respecto a las licencias VTC de segunda mano, ha sido relativamente hace poco tiempo cuando casi se han igualado con respecto a las licencias de taxi debido a la gran demanda de las mismas. Pero, claro, también depende en gran medida de las ciudades en las ciudades en concreto.

¿Estás pensando en adquirir una licencia VTC? En el siguiente artículo te mostraremos como hacer más eficiente tu vehículo y aumentar tu rentabilidad si te dedicas al transporte profesional.

¡Te seguiremos contando!

 

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